Terapia cognitivo-conductual
Ayuda a reconocer cómo se relacionan lo que pensamos, sentimos y hacemos. Se usan recursos adecuados para cada edad para practicar nuevas maneras de afrontar preocupaciones, frustraciones y situaciones cotidianas.
Soy psicóloga infantil y psicorrehabilitadora. Mi trabajo reúne la atención psicológica, la psicorrehabilitación y la experiencia en espacios educativos. Acompaño a cada niño respetando su ritmo y en colaboración con su familia, para comprender qué necesita y encontrar pasos útiles para su día a día.

La terapia se adapta a la edad, la personalidad y las necesidades de cada niño. Andrea trabaja desde la terapia cognitivo-conductual y la terapia conductual, con actividades prácticas y metas acordadas con la familia.
Ayuda a reconocer cómo se relacionan lo que pensamos, sentimos y hacemos. Se usan recursos adecuados para cada edad para practicar nuevas maneras de afrontar preocupaciones, frustraciones y situaciones cotidianas.
Permiten comprender qué ocurre antes y después de una conducta, y enseñar habilidades útiles con calma y constancia. Pueden trabajarse rutinas, seguimiento de instrucciones, regulación emocional y convivencia.
La familia participa en el proceso para que lo aprendido también pueda acompañar al niño en casa y en otros espacios importantes.
Andrea acompaña a niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), autismo (TEA) y dificultades de aprendizaje o atención. El apoyo parte de sus fortalezas y de lo que cada niño necesita en casa y en la escuela.
También pueden conversar sobre ansiedad, miedos, frustración, rabietas, dificultad para manejar emociones, seguir instrucciones o convivir con otros.
También se brinda apoyo en estimulación temprana, psicorrehabilitación y necesidades asociadas a discapacidad o parálisis cerebral, en coordinación con la familia.
Escríbele a Andrea para conversar sobre las opciones de atención para tu hijo.
Escríbele por WhatsAppLa información de esta página es general y no sustituye una evaluación ni atención psicológica. En una emergencia, llama al 9-1-1 en Ecuador.